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El diálogo de Oghren contiene una lista de las conversaciones que Oghren entabla con los otros compañeros, en las cuales hablan sobre el pasado de cada uno y sus reacciones a los eventos del juego.

Dragon Age: Origins[]

Comentarios de Oghren[]

  • (Añadido al grupo) "Ajá."
  • (Sacado del grupo) "¡Fornica-truenos!"
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  • (Entrando al mercado central) "Se me ha antojado un nug asado con salsa picante. ¿Crees que tendrán aquí?"
  • (Entrando la taberna El Noble Roído) "Mira eso. Todos los nobles del mundo son iguales. No saben más que beber brebajes demasiado caros y hablar de su ropa."
  • (Exterior de Maravillas de Thedas) "Branka siempre estaba trayéndome a tiendas como ésta. Antes de volverse loca, solía coleccionar caballitos de cerámica. De verdad."
  • (Dentro de Maravillas de Thedas) "Oye, ¿podrías prestarme un soberano? Siempre he querido una cabeza de adúltero conservada en miel."
  • (Entrando en La Perla) "¡Ahí, ahí, muy bien! Ah, ven con Oghren, diosa de larguísimos miembros. ¡El orgullo de Orzammar está en la casa!"
  • (Fuera de la casa del Arl Eamon) "Deberían reemplazar el agua de la fuente con cerveza. Es solo una idea."
  • (Puertas de la elfería) "(Huele el aire) Y yo que pensaba que todos los elfos olían a flores silvestres y luz solar..."
  • (En el árbol vhenadahl) "Apuesto a que soy el primer enano que pone el pie aquí."
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  • (Entrando a los muelles del lago Calenhad) "¿Alguna vez he mencionado que no sé nadar?"
  • (En la costa del lago Calenhad) "Oh, es enorme. (Se ríe entre dientes) Me pregunto cuánto tiempo haría falta para levantar algo así. (Se ríe entre dientes) ¿Lo coges? ¡Levantarlo!
  • (Entrando en los aposentos de los aprendices) "Y decían que a todo el mundo se lo trata igual en la superficie..."
  • (Entrando en los aposentos de los magos superiores) "¿Qué ha sido eso?"
  • (En el estudio de Irving) "El suelo está pegajoso, me pregunto por qué..."
  • (Entrando en el gran salón) "(Eructa) Quizá no debería haberme comido ese trozo de carne que encontré antes..."
  • (Viendo la corrupción en los aposentos de los templarios) "Esa cosa... no acaba de... temblar, ¿verdad? Solo ha sido un efecto de la luz..."
  • (Al ser adormilada por el demonio de la pereza) "Je... Me siento como si tuviera la tripa llena de carne y cerveza fría... Solo me falta un pecho bien formado para apoyar la cabeza... Mmmm..."
  • (En el Velo) "Es antinatural. Completamente antinatural."
  • (Confrontando al demonio de la pereza) "¡Ajá! Te habías perdido, ¿verdad? Bueno, el demonio está aquí. ¿Qué tal si le damos su merecido?"
  • (Acercándose a Cullen) "¡Mirad eso! ¡Alguien vivo! ¿Cómo es posible?"
  • (Recoger las cuatro notas de los aprendices) "Así que había magos antes de los magos. ¿Y? "
  • (Recoger la última nota del aprendiz) "¿Cómo? Ah, algo, algo, algo... ¡mi esposa! Sí. Y creías que no estaba prestando atención..."
  • (Derrotar a Shah Wyrd) "¿Así que un gran mago deja vagar su mente y el resultado es eso? Pues por lo que a los enanos se refiere, podéis quedaros vuestra magia."
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  • (Exterior de la capilla de Risco Rojo)) "(Eructa) Uf. Este aire de la superficie..."
  • (Acercándose al molino en Risco Rojo) "¿Que dirían los lugareños si me viesen bañarme desnudo en el lago?"
  • (Túnel secreto en las mazmorras de Risco Rojo) "Una cárcel, ¿eh? Apesta a moho, a sudor rancio... y a desesperación."
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  • (Subiendo la primera pendiente en Refugio) "Vaya, qué bonito... Me pregunto si tendrán taberna."
  • (Por la pendiente que conduce a la capilla) "Es asombroso lo bien que cantan."
  • (Entrando al templo en ruinas) "Hace frío. Y estamos dentro. Aquí pasa algo raro."
  • (Entrando en la biblioteca del templo en ruinas) "Libros, libros y... ¡Vaya! Más libros."
  • (Estatua de Maferath) "Un tipo apuesto, ¿eh? De facciones cinceladas y todo eso. Facciones cinceladas, ¿lo coges? (Se ríe con disimulo)"
  • (Estatua de Hessarian) ""Hola, soy Hessarian, y soy un inútil pomposo." (Se ríe entre dientes) "
  • (Cavernas de la montaña) "¡Ay! ¡Me siento como en casa!"
  • (En la cima de la montaña tras ver al dragón celestial) "Un dragón celestial. ¡Un adversario digno del gran Oghren! Ya verás cuando lo cuente en el Tragos."
  • (Entrando al Desafío) "Aquí hay algo que me pone la piel de gallina."
  • (Entrando a la sala del rompecabezas del puente) "Creo que eso se desplomará en cuanto le pongamos un pie encima."
  • (Sugiriendo la solución del rompecabezas del puente) "¿Alguien va a proponer la idea de lanzar al enano al otro lado? ¿No? Lástima."
  • (Al accionar una placa) "Es antinatural. En el sitio del que procedo, los puentes o están o no están. No creo que eso aguante mi peso."
  • (Resolviendo el rompecabezas del puente en el Desafío) "(Resopla) A Branka le había encantado. Siempre disfrutó mucho con los interruptores."
  • (Entrando a la sala de la urna) "Pensaba que la urna sería más grande. Andraste era un mujer pequeñita, ¿eh?"
  • (Acercándose a la urna) "¿Es eso? Esperaba que fuese más grande."
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  • (Hablando con Varathorn) "Bah. Los elfos y su madera. Es antinatural. ¿Para qué usar madera cuando existen metales y minerales estupendos?"
  • (Saludando al Hahren Sarel) "Bah. Yo mato engendros tenebrosos, sin más. Y para eso no necesito trajecitos elegantes. ¿Por aquí sabéis destilar cerveza?" (Origen dalishano requerido)
  • (En el campamento dalishano) "Elfos que se transforman en hombres lobo, ¿eh? Eso es lo que yo llamo caminar por el lado salvaje..."
  • (Cerca del redil de hallas en el campamento dalishano) "(Se tira un pedo<) ¡Han sido esas bestias cornudas! ¡Lo juro! (Se ríe entre dientes)"
  • (Entrando en el bosque de Brecilia) "(Estornuda) Tanta vegetación me está poniendo enfermo."
  • (Cerca de las ruinas de Tevinter) "Ruinas tevinteranas. Creo que nos acercamos a nuestro destino final."
  • (Después de que los hombres lobo se retiren a las ruinas) "¿Hueles eso? Parece que esos tíos han marcado su territorio."
  • (En la puerta bloqueada de las ruinas) "¡Bah! ¡Aliento de nug y rodillas mojadas! ¡Esos malditos chuchos han bloqueado la puerta!"
  • (Al bajar las primeras escaleras de las ruinas del nivel superior) "Aquí huele a perro mojado."
  • (Escuchando al dragón de las ruinas del nivel superior) "¿Ves eso? Mi madre siempre decía que no debía fiarme de algo capaz de soltar cagarros más grandes que yo."
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  • (Entrando en Escorial) "Es mejor que no pasemos mucho tiempo aquí. La pobreza podría ser contagiosa."
  • (En la encrucijada de Caridin) "Éste parece el camino apropiado. El thaig de Ortan. Ya no tardaremos mucho."
  • (Saliendo del campamento de Ruck) "Parece que ese roehuesos está viviendo en el antiguo campamento de Branka. ¿Has visto las marcas del suelo? Aquí hubo una vez mucha gente y muchas fogatas. Ésos deben de ser los documentos de Branka que nos dijo que se habían llevado las arañas. No dejarían algo tan frágil lejos del thaig."
  • (Recogiendo el diario de Branka) "¡Branka pensaba en mí! ¡Sabía que no me había olvidado! Esa vieja sentimental... Parece que nuestra próxima parada son las Trincheras de los Muertos, entonces. Dicen que los engendros tenebrosos anidan cerca de allí en cantidades incontables. Pero si Branka está allí, allí es adonde iré."
  • (Entrando en las Trincheras de los Muertos) "Bownammar. Pensaba que, a estas alturas, estaría reducido a polvo."
  • (Sobre los cadáveres de engendros tenebrosos en las Trincheras de los Muertos) "Hay cadáveres por todas partes. Serán los legionarios. Los mejores de nosotros... y al mismo tiempo los peores."
  • (Más cadáveres de engendros tenebrosos en las Trincheras de los Muertos) "Los chicos de la Legión, tan activos como siempre. Nunca dejan un engendro tenebroso en pie."
  • (Entrando en el Yunque del Vacío) "Si Branka está en alguna parte, tiene que ser aquí. Y estará preparada."
  • (Encontrando a Branka) "¡Que me afeiten la espalda y me llamen elfo! ¿Branka? ¡Por la roca, apenas te reconozco!"
  • (Después del encuentro con Branka) Je. La vieja Branka. Es un poco... eh... arisca, ¿verdad? Creo que, sin tenerla a mi lado, chillándome a diario, me había olvidado de esa parte. Ah, bueno. Le daremos el Yunque y así podrá volver a casa y todo se arreglará.
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  • (En la ciudad de Denerim durante la batalla final) "(Eructa) ¿Oyes eso, gran archidemonio? ¡Vamos a por ti!"
  • (Entrada del Fuerte Drakon) "¡Ajá! ¡Fuerte Drakon! ¡Vamos! ¡Ahí está!"
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  • (Entregando las noticias de muerte) "Bueno... ¿Te acuerdas de tu marido? Pues está muerto. ¡Lo siento!" o "Eh... Mm... ¡Oh! Buenas noticias, amiga. ¡Vuelves a ser soltera!"
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  • (Tras limpiar Pico del Soldado) "Menuda decepción de fortaleza. La única señorita tenía toda la cara llena de costras. Y además estaba el asunto ése de la posesión, ¿no?"


Oghren y Alistair[]

(Si la Guarda tiene un romance con Alistair)

  • Oghren: Así que con la jefa, ¿eh?
  • Alistair: ¿Perdón?
  • Oghren: La jefa y tú. Revolcándoos en el heno...
  • Alistair: No sé de qué...
  • Oghren: Sacando brillo a las lápidas...
  • Alistair: Pero ¿qué diablos...?
  • Oghren: Animando la medianoche, si lo prefieres...
  • Alistair: ¿De qué estás hablando?
  • Oghren: Forjando la estatua aullante. Ensillando el caballo prohibido. Colocándoos el gorro de terciopelo....
  • Alistair: ¿Te estás inventando esas expresiones sobre la marcha?
  • Oghren: No. Las colecciono.´
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  • Oghren: ¿Sabes lo que te vendría muy bien?
  • Alistair: ¿Un par de tapones para la nariz?
  • Oghren: Salir y buscar una chica. La que sea, mientras no lleve bragas.
  • Alistair: ¿Y qué te hace pensar que no lo he hecho?
  • Oghren: Detecto la pureza a kilómetro y medio de distancia. Es un talento que tengo.
  • Alistair: Y que seguro que te será muy útil.
  • Oghren: Pues no creas. Preferiría poder detectar queso.
  • Alistair: Mis más profundas condolencias.
  • Oghren: Sí, gracias.
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(Si la Guarda tiene un romance con Alistair)

  • Oghren: Bueno... eh... Oye, ¿qué hiciste con sus piernas?
  • Alistair: ¿Qué piernas?
  • Oghren: Las de ella. Es el problema de las enanas, sus piernas. Son inútiles como accesorio.
  • Alistair: No hice nada con ellas. No sabía que...
  • Oghren: Ah, no me digas más. Las quitaste de en medio y a seguir con la faena. Bien hecho, hijo.
  • Alistair: Eh... Gracias.
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  • Alistair: ¿Branka y tú estabais realmente casados?
  • Oghren: Dime una cosa, muchacho: ¿has estado casado alguna vez?
  • Alistair: No, claro. Me crié en la Capilla.
  • Oghren: Pues dale las gracias a la roca más sólida que encuentres. El matrimonio es para idiotas.
  • Alistair: Así que no había pequeños Oghren correteando por la cueva, ¿verdad?
  • Oghren: Lo único que saqué de esa chupa-felpudos fue una jaqueca, un oído sordo, una espalda arañada y un escozor que requirió de tres pomadas diferentes.
  • Alistair: Vaya, te dejó encantado, ¿eh? Y aquí estás, hecho un luchador.
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  • Alistair: ¿Qué...? Estás... ¡estás borracho!
  • Oghren: ¿Eh? ¿Es una pregunta? No ha sonado como una pregunta.
  • Alistair: ¿Cómo, en el nombre del Hacedor, consigues estar constantemente borracho? ¿Tanto alcohol llevamos?
  • Oghren: Tienes envidia, ¿eh?
  • Alistair: Un poco, sí. ¿Por qué yo no puedo estar borracho todo el rato? Nunca consigo emborracharme.
  • Oghren: ¿Sabes por qué lo llaman vino? Porque nos vino del cielo...
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  • Alistair: Oye... Eso a lo que estabas jugando en el campamento, ¿qué era?
  • Oghren: Espalda de diamantes. Nunca has jugado a espalda de diamantes, ¿verdad?
  • Alistair: ¿Eso era espalda de diamantes? He... oído hablar de él. Yo pensaba que era un juego de cartas al que jugaban las... eh...
  • Oghren: Vamos, dilo. Las prostitutas. Pero no es cierto.
  • Alistair: ¿No?
  • Oghren: Desde luego que no. Las cazanobles nunca cobran dinero. Al menos, si quieren volver a ver al noble en cuestión. Pero nunca he visto una que rechazara un regalo.
  • Alistair: Eh... ¿Y eso qué tiene que ver con las cartas?
  • Oghren: Hasta las cazanobles se aburren. Una cosa, nunca te apuestes la ropa. Te la quitarán y te dejarán desnudo en medio de la calle, créeme.
  • Alistair: Te... te creo.
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  • Oghren: Ah. Vaya. Cuánta tensión en el ambiente.
  • Alistair: Eso crees, ¿eh?
  • Oghren: ¿Sabes cómo libero yo la tensión?
  • Alistair: No sé si quiero saberlo.
  • Oghren: Me dedico a pulir el armamento.
  • Alistair: ¿En serio?
  • Oghren: Sí. Le saco brillo. Primero con un trapo seco y luego con un poco de grasa.
  • Alistair: Qué asco.
  • Oghren: No irás a decirme que nunca le has sacado brillo a tu espada con un buen escupitajo.
  • Alistair: Creo que eso es un asunto privado.
  • Oghren: ¿De verdad? La condenada Capilla y sus normas... Pues a mí me gusta hacerlo al aire libre.
  • Alistair: ¿Donde todos puedan verte?
  • Oghren: Sí.
  • Alistair: Espera, ¿de qué estás hablando?
  • Oghren: ¿De qué estás hablando tú?
  • Alistair: Olvídalo.


Oghren y el Perro[]

  • Oghren: Si te estuvieras quieto un instante...
  • Perro: (Ladea la cabeza con curiosidad)
  • Oghren: Te gusta Oghren, ¿verdad? Oghren es tu amigo. Eso es. Tú y yo nos entendemos. Y ahora, quédate quieto, estúpido chucho...
  • Perro: (Suelta un gañido y echa a correr)
  • Oghren: ¡Oh, vamos! ¡Qué melodramático! ¡Aún no te había puesto la silla!
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  • Oghren: Vale. Tengo una idea mejor. Sé que no te gusta llevarme en la espalda, pero ¿qué te parecería... una especie de carroza? ¿Eh? Con cuchillas en los radios y el blasón de mi casa en la parte delantera. Sería impresionante, casi puedo verlo. Y tú, mi enorme corcel canino, cargarías contra las filas enemigas mientras yo, en la carroza, asesto hachazos a diestro y siniestro. ¡Nuestros enemigos caerían a millares!
  • Perro: (Suelta un fuerte ladrido airado)
  • Oghren: ¡Bah! No tienes visión de futuro. Un día, ya lo verás, tendré mi propia unidad de carrozas mabari. Y tú... maldito chucho, ¡lamentarás no haber participado en la fiesta cuando tuviste la ocasión!
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  • Oghren: No me mires así, chucho. Atrévete a levantar la pata y me hago unas botas nuevas con tu pellejo.
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  • Oghren: ¡Cuidado con lo que haces, condenado caballo con cabeza de perro!
  • Alistair (Si está en el grupo): Pero si no te ha hecho nada. Déjalo en paz.
  • Morrigan (Si está en el grupo): Ya era hora de que alguien lo dijera.
  • Zevran (Si está en el grupo): Súbete a él y date una vuelta, Oghren. Tiene el tamaño justo.
  • Oghren: Un día, alguien te va a dar un buen puntapié, chucho. No digo quién, solo alguien.
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  • Oghren: Eh, chucho estúpido. ¿Por qué me miras? Será mejor que te pongas en marcha, maldita máquina de excretar.
  • Perro: (Lanza un gruñido hostil)
  • Oghren: ¡Ja! Pagas con la misma moneda, ¿eh? Puede que esta idea fereldena de tener compañeros caninos no esté tan mal. Compañeros y aliados. ¿Quién necesita a esos enormes y ruidosos gólems? Entre nosotros, creo que causan más problemas de los que resuelven. Es una pena que tuvieran que sufrir tantos antes de que se dieran cuenta.


Oghren y Leliana[]

  • Oghren: ¿En la Capilla te dicen la ropa que tienes que llevar?
  • Leliana: Tenemos túnicas y cosas así.
  • Oghren: Y, eh... Ya. Túnicas. ¿Qué más?
  • Leliana: Bueno... A veces hay trajes ceremoniales...
  • Oghren: Ya. Ya. Y... ¿y luego?
  • Leliana: ¿Por qué te interesa tanto?
  • Oghren: Oh, pardiez. ¿Y bajo la túnica? ¿Lleváis pololos o no?
  • Leliana: ¿Qué?
  • Oghren: Deja de mirarme así. ¿Vais desnudas?
  • Leliana: ¿Y qué importa eso?
  • Oghren: Vale, vale. No me lo digas si no quieres. Lo acabaré descubriendo de un modo u otro.
  • Leliana: Ah, vale. Pues que tengas suerte.
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(Tras completar Una paragón sin parangón)

  • Oghren: (Suspira)
  • Leliana: ¿Te pasa algo? ¿Estás... estás pensando en Branka?
  • Oghren: ¿Branka...?
  • Leliana: La amabas, ¿verdad? A veces te he visto de noche, con la mirada perdida en la lejanía y los ojos llenos de tristeza... Te preguntas si se fue por algo que tú hicieras. Te preguntas si se habría quedado si hubieras hecho las cosas de manera diferente. Seguro que te amaba, en algún lugar de su interior...
  • Oghren: Esa condenada lame-rocío tenía un corazón embutido en acero. Su único amor era el Yunque. Y después de eso, el Yunque. He suspirado porque finalmente he podido expulsar una ventosidad que se resistía a salir. Debe de estar llegándote en este momento. Las mata callando, ¿eh?
  • Leliana: (Tose)
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  • Oghren: ¿Cómo soportas tanto aire libre? A veces levanto la mirada hacia ese gran vacío negro y me siento como si me fuera a engullir.
  • Leliana: A mí me gusta. Me encanta imaginar que el cielo asciende y asciende... Incontables campos de estrellas que dan vueltas y vueltas eternamente, en una danza parsimoniosa...
  • Oghren: No me estás... ayudando mucho. No me gusta levantar la mirada y ver una enorme e infinita nada.
  • Leliana: Antes, la gente decía que el cielo era una inmensa bóveda, creada por el Hacedor para proteger el mundo, ¿sabes? Pero la bóveda celeste cubría el mundo de sombras, así que Él creó también el sol y la luna para iluminarlo. Y luego hizo las estrellas y las distribuyó formando curiosas figuras, que el hombre, al mirar, se preguntaba qué representaban.
  • Oghren: Así que el cielo no es más que el interior de una enorme caverna.
  • Leliana: Eso es lo que creían ellos. Y los tranquilizaba.
  • Oghren: Mmph. ¿Entonces, por qué lodos barrosos lo construyó tan alto?
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(Tras darle a Leliana el nug mono como regalo)

  • Oghren: ¡Puag! Leliana, llévate de aquí a esta estúpida criatura.
  • Leliana: Lo siento, Oghren, ¿te ha molestado?
  • Oghren: No, pero como no tenga cuidado, voy a empezar a pensar en lo delicioso que parece. Me están entrando ganas de probar algo que me recuerde a mi casa, ¿sabes?
  • Leliana: Hum, no volveré a dejar a Amorcito suelto.
  • Oghren: ¿Amorcito? ¿Has llamado Amorcito a un nug? ¡Lo que nos faltaba, un aperitivo con patas llamado Amorcito!


Oghren y Morrigan[]

  • Oghren: Te lo juro, no sabes la de cosas que podría contarte...
  • Morrigan: Ay. Esa criatura está mirándome otra vez con esa sonrisa...
  • Oghren: Oh. ¿Lo he dicho en voz alta?
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  • Oghren: No podrías hacerme daño ni aunque lo intentaras, bruja. ¿Lo sabes?
  • Morrigan: ¿No?
  • Oghren: Los enanos somos resistentes a la magia, humana. No podrías hacerme nada.
  • Morrigan: ¿Nada? ¿Ni siquiera, por ejemplo, darte una patada en tu masculinidad?
  • Oghren: Oh.
  • Morrigan: ¿Quieres verlo?
  • Oghren: No es necesario.
  • Morrigan: Bueno, la oferta sigue en pie.
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  • Morrigan: Qué olor más repulsivo.
  • Oghren: ¿Y por qué me miras a mí?
  • Morrigan: ¿Debería mirar a otra parte? ¿Te has olvidado del pescado que llevabas en la mochila, quizá?
  • Oghren: Lo estoy guardando. Aún le falta un día para meterlo en la lejía, como poco.
  • Morrigan: Ni los chasind tienen hábitos tan abominables, y eso que se comen la carne de los muertos.
  • Oghren: Vale, vale, lo meteré en lejía. Como quieras, doña melindres.
  • Morrigan: Eso no es lo que... No, olvídalo. Simplemente... date prisa en acabar.
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  • Oghren: Mmmm. Así que puedes convertirte en diferentes animales, ¿eh? ¿Cómo gatos y lobos, por ejemplo?
  • Morrigan: Cuando el deseo se apodera de mí...
  • Oghren: ¿Alguna vez has...? Ya sabes. "Allá donde fueres...".
  • Morrigan: Qué curiosa y pequeña mente la tuya, enano. ¿Y si fuera así? ¿Eso te reconfortaría en las largas y solitarias noches?
  • Oghren: Mmmm. ¿Algunas vez has cambiado mientras...?
  • Morrigan: ¿Por qué te interesa tanto de repente?
  • Oghren: ¿Cómo sabemos que eres realmente una mujer? Podrías ser un ratón... ¡O incluso un nug! ¡Ja! ¡Imagínatelo!
  • Morrigan: Vaya, me has descubierto. Soy un nug con forma humana. He venido a espiar a tu raza.
  • Oghren: Ah. Los nugs están buenos con mucha salsa. Es un simple comentario, conste.
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  • Morrigan: Si vuelves a ponerme una mano encima, enano, será lo último que hagas.
  • Oghren: Eh, no te lo tomes como algo personal. ¡Me he tropezado con una piedra! No querrás que me caiga y me parta el cuello, ¿verdad?
  • Morrigan: La perspectiva no me entristece demasiado.
  • Oghren: Bah. Hablas como Branka.
  • Morrigan; Entonces alabo su sentido común. Pero es la última vez que te lo digo. No vuelvas a tocarme.
  • Oghren: Oh. Lo mismo me dijo Branka...
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  • Oghren: ¿Alguna vez has pensado en echarte marido, Morrigan? Te vendría muy bien, ¿sabes?
  • Morrigan: ¿Atarme a otra persona con lazos de servidumbre? Qué absurdo.
  • Oghren: ¿No querrías pequeñas Morrigan correteando de acá para allá todo el día? ¿Oír el ruido de piececillos de bruja en casa?
  • Morrigan: Lo dices como si una cosa estuviera necesariamente asociada a la otra. Mi madre nunca necesitó un marido para tener a sus hijas.
  • Oghren: Pero tú no eres una vieja bruja del bosque. Estoy seguro de que podrías conseguir un marido estupendo. Solo tendrías que enseñar un poco la mercancía.
  • Morrigan: ¿Así es como "conseguiste" tú a tu esposa? No me extraña que acabara recurriendo a su propio sexo.
  • Oghren: Eso ha sido una crueldad.
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  • Morrigan: Eres una criatura repulsiva, enano. ¿Creías que no iba a verte? Esa bufanda es mía.
  • Oghren: ¡Bah! Tenía que sonarme la nariz. Este maldito aire de la superficie me hace cosquillas en las fosas nasales.
  • Morrigan: ¡No tenías derecho a cogerla! ¡No es tuya!
  • Oghren: No seas nug. Puedes usar mi pañuelo cuando quieras.
  • Morrigan: Si tienes un pañuelo, ¿por qué no lo usas?
  • Oghren: Porque está demasiado sucio. Tu bufanda estaba más limpia.
  • Morrigan: ¡Es intolerable! No me obligues a poner a prueba tu famosa resistencia enana, idiota.
  • Oghren: Promesas, promesas...
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(Si el Guarda tiene un romance con Morrigan)

  • Oghren: ¿Qué veis en él?
  • Morrigan: ¿En quién?
  • Oghren: En el guarda.
  • Morrigan: (Se ríe entre dientes) Estás celoso, ¿eh?
  • Oghren: ¡Celoso! ¿De él? ¡Ja!
  • Morrigan: Pues claro. Es un hombre apuesto, que tiene que espantarse las chicas de encima. Debe de ser duro para ti. Y no te culpo. Sobre todo teniendo en cuenta que las probabilidades de que una mujer que no esté ciega y sorda te haga caso son... reducidas.
  • Oghren: ¡Cállate, bruja! ¡No creas que sabes lo que pienso!
  • Morrigan: Si estuviera en tu lugar, yo abandonaría toda esperanza de conocer mujeres. ¿O es que ya lo has hecho? Sería muy sensato por tu parte.
  • Oghren: Olvida que he dicho nada.
  • Morrigan: Créeme, enano... Ya lo he hecho.
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(Si el Guarda se ha acostado con Morrigan)

  • Oghren: Conque... el guarda gris y tú, ¿eh?
  • Morrigan: Espero que no estés refiriéndote a Alistair.
  • Oghren: ¿Ése? ¿Pero le gustan las mujeres?
  • Morrigan: Creo que la cuestión aún no está clara.
  • Alistair: (si está presente) Eh, que estoy aquí.
  • Oghren: Bueno. Así que el guarda gris y tú, ¿eh?
  • Morrigan: ¿Tienes una pregunta de verdad, enano? ¿O tu intención es solo mirarme con cara de sátiro y babear?
  • Oghren: Prefiero lo clásico. Mirarte con cara de sátiro y babear.
  • Morrigan: Me lo imaginaba.


Oghren y Shale[]

  • Shale: (Suspira) Tengo una pregunta para el enano.
  • Oghren: ¿Sí? Bueno, la piedra está en tu tejado. Se echa a reír ¿Lo coges? La "piedra".
  • Shale: Lo cojo, sí. Mi pregunta es ésta: si el Yunque del Vacío no hubiera sido destruido, ¿cree que los enanos habrían intentado utilizarlo?
  • Oghren: Mmm. Para crear más gólems, dices? Oh, sí, en menos de lo que tú tardarías en aplastar a un nug.
  • Shale: ¿A pesar de saber la agonía que causa? Aun así, ¿obligarían a otros a transformarse?
  • Oghren: No habría necesidad. Muchos se prestarían voluntarios, como tú hiciste en su día. Cada año que pasa somos menos, mientras que los engendros tenebrosos nunca se agotan. Si sirviera para salvar Orzammar, muchos se ofrecerían para convertirse en gólem, no te quepa duda.
  • Shale: Entonces, ¿cree que fue un error destruir el Yunque?
  • Oghren: (Suspira) No... A veces hay que impedir que la gente cometa estupideces, aunque sea por buenas razones.
  • Shale: ¿Se refiere a su antigua esposa?
  • Oghren: Me parece que cierta estatua debería cerrar la boca e irse a molestar a otro con sus condenadas preguntas.
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  • Shale: ¿Habría salvado el enano borracho a su antigua esposa de haber podido? He asumido que, puesto que el enano borracho es un maestro de la grosería, carecía de la capacidad de ofenderse.
  • Oghren: Mmph. Buena respuesta. La verdad es que no lo sé. Parecía casi más loca que cuando nos casamos, que ya es decir.
  • Shale: ¿Casi? Supongo que estará exagerando.
  • Oghren: Branka siempre fue un poco especial. Había veces en que me daba en la cabeza con el martillo por haberle cambiado las pinzas de sitio... Ah, qué tiempos aquellos.
  • Shale: Me resulta difícil imaginar la relación con esa tal Branka.
  • Oghren: El sexo lo compensaba todo. ¡Realmente tenía talento para sacarle brillo al viejo yunque, no sé si me explico! (Silba) ¡Paragón!
  • Shale: Creo que voy a dejar de imaginar.
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  • Shale: El enano borracho me recuerda a un hombre que había en el pueblo.
  • Oghren: Había otros enanos, ¿eh?
  • Shale: No. No como el enano borracho, al menos. En general, eran discretos y respetados. No, como he dicho, se trataba de un hombre, un humano. Estaba todo el día vomitando en las calles. Un día, se extravió en medio de una tormenta de nieve y se congeló.
  • Oghren: ¿Eh? ¿Y a ése te recuerdo?
  • Shale: ¿He dicho que se parecieran? Me refería a que esperaba que se parecieran.
  • Oghren: Creo que una vez tuve una esposa como tú.
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  • Oghren: Oye. ¿Los gólems sabéis chistes buenos?
  • Shale: Yo me sé uno. Ese enano borracho que viaja en compañía de un guarda gris, y no hace más que eructar y...
  • Oghren: ¡Bah! ¡Me refiero a un chiste de verdad! ¡En todos los años que has pasado allí inmóvil, habrás oído al menos uno o dos chistes!
  • Shale: Una vez, un humano empezó a contarle un chiste a otro mientras vaciaba la vejiga sobre mi pierna. Confieso que no lo escuché. Estaba demasiado ocupada planeando mi venganza.
  • Oghren: ¿Sí? ¿Y qué fue de él?
  • Shale: Desapareció durante la batalla de Honnleath. Trágico. Se golpeó la cabeza contra una piedra, creo.
  • Oghren: Ah. Recuérdame que controle mis ventosidades cerca de ti.
───────
  • Shale: El enano borracho lucha... razonablemente bien.
  • Oghren: No hace falta que parezca que se te caen las piedras por admitirlo.
  • Shale: No es físicamente débil. Ni totalmente incapaz. En combate.
  • Oghren: ¿Quieres pedirme un préstamo, o algo así?
  • Shale: Solo digo que habría cosas peores que tener que luchar a su lado.
  • Oghren: Me alegro de saberlo. ¿Y ahora me bajo los pantalones? ¿O ya has terminado?
  • Shale: He terminado. Del todo.
───────
  • Oghren: Estooo...
  • Shale:: ¿Qué pasa? ¿Por qué me mira el borracho?
  • Oghren: Así que eras una enana.
  • Shale: ¿Y? ¿Qué pasa con eso?
  • Oghren: Entonces, en esencia, ahora mismo eres una enana desnuda.
  • Shale: Que está hecha de piedra. Es mejor que el borracho borre esa imagen mental de su cabeza si no quiere que lo aplaste con mis puños.
  • Oghren: Genial.
───────
  • Oghren: En mis tiempos vi algunos gólems, ¿sabes? En Orzammar hay varios.
  • Shale: Cuánto sabe sobre los gólems. Se merece una medalla.
  • Oghren: La cosa es que no recuerdo que ninguno de ellos tuviera problemas de memoria.
  • Shale: Puede que ellos no tuvieran esos problemas.
  • Oghren: Una vez hablé con un gólem. No tenía nada interesante que contar, pero sí una memoria a prueba de golpes. Podía decirte lo que llevabas puesto en la fiesta del Barnack diez años antes.
  • Shale: Probablemente vómito, moscas y poco más, si se refería a él.
  • Oghren: Claro que, si alguien asegurara haber perdido la memoria, sería el modo perfecto de esquivar toda clase de preguntas incómodas.
  • Shale: ¿Sigue hablando? No está bebiendo, así que supongo que sí.
  • Oghren: Bien, bien. No me contestes si no quieres. Más tarde o más temprano meterás la pata.
───────
  • Oghren: Recuerdas el nombre de tu antiguo señor, ¿no? ¿Y más cosas sobre él?
  • Shale:: ¿Sigue hablando de mi memoria? Debe de costarle muchísimo mantener tanto tiempo la concentración.
  • Oghren: Ni recuerdas haberlo matado, ni cómo recuperaste el libre albedrío, ni nada por el estilo. Pero ¿recuerdas los treinta años siguientes?
  • Shale: Más o menos. Mi último amo me hizo algo que no recuerdo. ¿Adónde quiere ir a parar?
  • Oghren: ¡Ajá! No sabrías que te hizo algo... ¡si no lo recordaras!
  • Shale: Supongamos, solo por el placer de especular, que eso es cierto. Asesiné a ese estúpido y lo recuerdo. ¿Por qué iba a mentir?
  • Oghren: Porque así, eh... ¡podrías hacerlo de nuevo!
  • Shale: ¡Sí, he esperado infatigablemente durante treinta años a que llegara el momento de actuar! ¡Pronto, mi venganza será completa!
  • Oghren: ¡Exacto! ¡Lo sabía! ¡Ja!
  • Shale: Espero que no se lo diga a nadie. Quiero que sea una sorpresa.
───────
  • Oghren: Creo que ya lo entiendo. Por qué aseguras haber olvidado lo del asesinato, me refiero.
  • Shale:: ¿Sí? Adelante, que hable. ¿Tiene que ver con prostitutas y curiosas anécdotas mineras?
  • Oghren: Estás abochornada.
  • Shale: Yo estoy abochornada.
  • Oghren: Eres demasiado orgullosa. Si hay algo que he aprendido a reconocer es cuándo alguien es demasiado orgulloso. Perdiste el control por algo que te hizo ese mago, ¿verdad? No haces más que hablar de lo débiles que son los humanos, la facilidad con la que mueren... Lo sabes muy bien, ¿verdad? Solo tienes que tropezarte y se mueren, así de fácil.
  • Shale: ¿Ésa es su teoría?
  • Oghren: ¡Seguro que hasta te gustabaç ese mago! Pero es más fácil de creer que mataste a alguien a quien detestabas, ¿verdad?
  • Shale: No... no sabe nada. Sabe menos que nada.
  • Oghren: Sé muchas cosas sobre meter la pata. (Se echa a reír) Muchísimas. Pero puedes pensar lo que te apetezca, calzones de piedra.


Oghren y Sten[]

  • Oghren: Vamos. ¿Quién ha comido repollo?
  • Sten: ¿Por qué me preguntas a mí?
  • Oghren: Supongo que pensaste que debíamos participar todos de la fiesta, ¿no?
  • Sten: (Suspira)
  • Oghren: ¡Reconócelo, culo gigante! ¡Has parido una nube de la que deberías sentirte orgulloso!
  • Sten: Mmph.
  • Oghren: Espero que ya hayas pensado un nombre, ¿eh?
───────
  • Sten: Enano.
  • Oghren: ¿Qué?
  • Sten: Deja de ponerte en medio.
  • Oghren: ¡Deja tú de tropezar conmigo!
  • Sten: Si no fueras tan insignificante, no lo haría.
  • Oghren: Ah, vale... ¡Tu madre!
  • Sten: Qué decepcionante. Me esperaba más de ti.
  • Oghren: Lo siento. Ha sido improvisado.
───────
  • Oghren: Así que has perdido el arma, ¿eh?
  • Sten: ¿Y?
  • Oghren: ¿Usas una vaina vacía, entonces?
  • Sten: ...
  • Oghren: ¿Te han sustraído la pica?
  • Sten: ¿"Sustraído"? ¿Has leído esa palabra en un libro?
  • Oghren: Puede. Tendrás que reconocer que está bien.
  • Sten: (Suspira)

(Si Zevran ha sido reclutado)

  • Oghren: Me la ha enseñado el elfo. Tienes que reconocer que está bien.
  • Sten: (Suspira)


Oghren y Wynne[]

  • Oghren: Sí, claro. ¿Por qué no?
  • Wynne: ¿Perdón?
  • Oghren: Oh, vale, te daré un revolcón. ¿Por qué no?
  • Wynne: ¿Un "revolcón"?
  • Oghren: Sí. Cuando quieras. A ser posible en la oscuridad.
  • Wynne: Supongo que debería sentirme halagada.
  • Oghren: No sé si tengo el equipamiento necesario, pero bueno, trataré de hacer lo que necesites para funcionar.
───────
  • Oghren: Ah, Wynne... ¿Te apetece probar la cerveza casera de Oghren? Es la ambrosía de los dioses.
  • Wynne: Cerveza, ¿eh? Supongo que estará destilada con las debidas garantías de higiene, ¿no?
  • Oghren: ¡Pues claro! Puede que sea tan limpio como el trasero de un mendigo en la mayoría de las ocasiones, pero con mi cerveza no me ando con tonterías.
  • Wynne: Muy bien, vamos a probarla.
  • Oghren: ¿Y bien? ¿Y bien? ¿Qué me dices?
  • Wynne: Muy buena.
  • Oghren: ¿Te gusta? Vaya, nunca...
  • Wynne: Un atractivo color ambarino. Sabor a nueces, un toque de dulzura y un ligero tueste. Lleva alguna especia... aunque no termino de reconocerla...
  • Oghren: ¿Sí? ¿Sí?
  • Wynne: ¿Puede ser... clavo?
  • Oghren: ¡Claro! Por la roca, eres la mujer de mi vida. Si no estuviera embutido en esta armadura, te llevaría ahora mismo detrás del rincón y... Bueno, ya sabes.
  • Wynne: ¿Me darías más cerveza?
───────
  • Oghren: Oye, Wynne... ¿Cómo es que sabes tanto de cerveza? ¿Algún turbio secreto de juventud?
  • Wynne: Ojalá, amigo mío. Lo que ocurre es que los tranquilos del Círculo son, literalmente, unos magos de la alquimia y no se limitan a preparar pociones. Siempre había un pichel o dos de buena cerveza en nuestra mesa.
  • Oghren: Vaya, benditas sean mis calzas... Cuando todo esto acabe, quizá debería hacer una visita a esos magos apacibles.
  • Wynne: Tranquilos.
  • Oghren: Tranquilos, apacibles, insípidos... Es lo mismo.
───────
  • Oghren: Uf. Se me ha metido algo en el... pardiez.
  • Wynne: ¿Qué es lo que...? Da igual, no quiero saberlo.
  • Oghren: Eso, tú sigue con la barbilla bien alta. Mira, el hecho de que no todos vivamos en la misma torre de marfil no significa que seamos una basura.
  • Wynne: Yo no...
  • Oghren: Y, además, no creas que no me fije en cómo me mirabas anoche.
  • Wynne: ¿En cómo te... qué?
  • Oghren: Oh, claro que te acuerdas. Esos ojos anhelantes, ávidos de un poco de meneo...
  • Wynne: Nunca te he mirado, enano. Y menos de ese modo.
  • Oghren: Oh, tienes razón. Habrá sido el perro.
───────
  • Wynne: Ten, te he comprado una toalla, una pastilla de jabón y una navaja en el mercado.
  • Oghren: ¿Sí? ¿Para qué?
  • Wynne: Para que puedas lavarte.
  • Oghren: ¡Ya sé para qué sirve el jabón, mujer! ¿Qué es esta endeble hoja de metal?
  • Wynne: Es una navaja. Sirve para afeitarse.
  • Oghren: ¿Afeitarse? ¡Ningún guerrero digno de llamarse así se quitaría la barba! Es lo que siempre estoy diciéndole a Alistair.
  • Wynne: ¡Está enredada! ¡Y tiene trozos de comida!
  • Oghren: Oh, de modo que ahí estaba ese trozo de arenque... Bueno, el caso es que sirve para mantener la cara caliente. No tiene que ser bonita. Además, a las señoras les encanta. Si muevo la barbilla así, les hace cosquillas en el sitio justo.
  • Wynne: ¡Buagh! Coge esto. ¡Cógelo!
───────
  • Oghren: Podrías mostrarme un poco de aprecio, ¿sabes?
  • Wynne: ¿Aprecio? ¿Por qué?
  • Oghren: ¡Te salvé el culo hace bien poco! Cuando esa cosa iba a... Ni siquiera te acuerdas.
  • Wynne: Lo siento, pero...
  • Oghren: No, no pasa nada. La próxima vez, dejaré que te cojan, simplemente.
───────
  • Oghren: Oye, estaba yo pensando...
  • Wynne: Escucha, enano. No me interesan tus insinuaciones, tus propuestas ni tus emanaciones corporales.
  • Oghren: Pero yo...
  • Wynne: ¡Silencio!
  • Oghren: Solo quería...
  • Wynne: ¡No! ¡Guárdatelo! ¡Lo digo en serio!
  • Oghren: Muy bien.
  • Wynne: ¡Bien! ¡Gracias!
  • Oghren: Lo que tú digas.
───────
  • Wynne: ¿Por qué a veces llamas a Alistair "pequeño gira-picas"?
  • Oghren: ¿Qué sucede? ¿Es que se ha ofendido el pequeño gira-picas?
  • Wynne: Simplemente, me parece una curiosa descripción.
  • Oghren: ¿Curiosa? Bah. Es totalmente acertada. ¿Es que no le has visto girando su pica? Lo hace cuando cree que nadie lo ve. Lo hace entre los árboles como si le fuera la vida en ello. El otro día lo cogí in fraganti. Se puso colorado hasta el cuello y luego fue incapaz de encontrar la camisa. Te juro que si sigue haciendo esas cosas, un día se va a hacer daño.
  • Wynne: Me da la impresión de que esto no es asunto mío...
  • Oghren: Siempre le estoy diciendo que las picas son para ensartar cosas a distancia. Caballos y eso, ¿entiendes? No para dar vueltas con ellas como una niña.
  • Wynne: Espera, ¿estás hablando de una pica de verdad? ¿Una lanza larga?
  • Oghren: Evidentemente. ¿A qué creías que me refería?
  • Wynne: Prefiero no pensarlo.
───────

(Si el Guarda tiene un romance con Morrigan y Leliana)

  • Oghren: Bueno, ¿y tú no te arrojas sobre el jefe?
  • Wynne: ¿Cómo?
  • Oghren: Parece que todas las mujeres de esta alegre banda se lanzan sobre él con los brazos abiertos. Esto parece la fiesta de cumpleaños de un noble, maldición.
  • Wynne: Ah, no, el guarda gris es un poco joven para mí. Ambos lo son.
  • Oghren: Supongo que prefieres a alguien con más experiencia, ¿verdad?
  • Wynne: Supongo que sí.
  • Oghren: Bueno, ya sabes dónde estoy.



Oghren y Zevran[]

  • Oghren: Bueno... Antiva. Un sitio maravilloso. Lleno de... antivanos.
  • Zevran: Oghren, si quieres que nos acostemos, solo tienes que decirlo.
  • Oghren: ¿Cómo? ¡Desenvaina el arma y repite eso!
  • Zevran: (Se echa a reír) Era una broma, mi apestoso amigo. Para mí, no eres mucho más atractivo que un charco de agua pantanosa llena de lodo.
  • Oghren: Mmph. Mejor que sea así.
  • Zevran: Tienes mi palabra.
  • Oghren: Malditos antivanos...
───────
  • Zevran: ¿Qué estás bebiendo exactamente, mi buen enano?
  • Oghren: No pienso compartirlo contigo.
  • Zevran: No te preocupes. Huele aún peor que tus pies.
  • Oghren: ¿Y tú qué haces oliéndome los pies? ¿Es otra perversión antivana?
  • Zevran: Es difícil no olerlos. Quizá desde Antiva...
  • Oghren: Ahora empiezas a parecerte a Branka.
  • Zevran: Entonces es que sería una enana con unos pies inusualmente limpios.
───────
  • Zevran: No has respondido a mi pregunta sobre ese brebaje que tanto te gusta.
  • Oghren: Es cierto, no lo he hecho.
  • Zevran: ¿Cómo es que nunca se te acaba? ¿Lo compras en alguna parte?
  • Oghren: Bah. Este tipo de licor no se vende.
  • Zevran:¿Entonces lo preparas tú mismo? No he visto ningún alambique en el campamento... Y tampoco he visto que lleves ningún barril, de modo que, salvo que... Oh, no...
  • Oghren: ¿Qué? ¿Qué se le ha ocurrido a esa perversa mente élfica?
  • Zevran: Eso explicaría el olor... Creo que se me han pasado las ganas de probarlo...
───────
  • Oghren: Nunca hubiese pensado que habría que andar tanto para salvar la superficie.
  • Zevran: ¿Tus piernecitas empiezan a cansarse?
  • Oghren: Yo pensaba que esta gente tenía animales. Caballos y eso.
  • Zevran: Puede que en Orlais, pero aquí no. Si quieres, podría llevarte a caballito.
  • Oghren: Oye, mira, no empecemos con...
  • Zevran: ¡Sí, súbete y te llevaré de un lado a otro como si fueras un niño! ¡Será divertidísimo!
  • Oghren: Maldito orejas de punta limpiador de tuberías, no podrías cargar conmigo ni en tu mejor día.
  • Zevran: Mmmm. Puede que si dejaras todo el licor, todas las armas y perdieras medio metro de barba...
  • Oghren: Bah. Me rindo. Sigamos caminando.
───────
  • Oghren: Oye, elfo, me caes bien.
  • Zevran: ¿Sí?
  • Oghren: Sí. Estaba pensando... estaba pensando que... que me caes bien.
  • Zevran: ¿Ya estás otra vez borracho, Oghren?
  • Oghren: ¿"Ya estás otra vez borracho, Oghren"? Hablas como mi padre. No sabía más que decir "Estás borracho, deja de manchar la mesa".
  • Zevran: Qué osadía la suya.
  • Oghren: Al menos mi madre tenía el sentido común de esconderle el licor. Ya sabes, para poder beber sin que él la viera.
  • Zevran: Qué reconfortante.
  • Oghren: Eh, amiguito, no te vuelvas loco, ni nada por el estilo. Mantén los calzones donde pueda verlos.
───────

(Entrando al Bosque de Brecilia)

  • Oghren: Bueno, elfo, aquí estamos. El hogar de tu pueblo.
  • Zevran: Soy de Antiva, Oghren. Y tengo una norma: no adentrarme en los bosques.
  • Oghren: Yo pensaba que todos los elfos erais de los bosques, con las flores, el viento y todo lo demás.
  • Zevran: Puede que los dalishanos. Pero la mayoría nacimos con un techo sobre la cabeza.
  • Oghren: Entonces, ¿por qué no se habla más que de elfos que retozan en la espesura y esas mierdas de nug?
  • Zevran: ¿Es posible que los archivos de Orzammar no sean la más fiable de las fuentes por lo que a los elfos se refiere?
  • Oghren: Mmph. Los archivos de Orzammar no son la más fiable de las fuentes ni sobre los propios archivos de Orzammar.
  • Zevran: Pues la idea de que puedas haber tenido alguna vez un libro entre las manos me anima, no creas.
  • Oghren: Tenía ilustraciones. Picantes.
  • Zevran: Cómo no.
───────
  • Oghren: ¡Elfo!
  • Zevran: ¡Oghren!
  • Oghren: ¡Tengo una cosa que decirte!
  • Zevran: Soy todo orejas, como solemos decir los elfos.
  • Oghren: Esto... Vaya, lo he olvidado.
  • Zevran: Ah, qué desgracia.
  • Oghren: Pero sé que había algo..
  • Zevran: Seguro que habrán sido varios "algos". Forma parte de tu encanto.
───────
  • Zevran: Dime, amigo mío, ¿te resulta muy raro vivir en el mundo de los altos?
  • Oghren: Y yo que pensaba que estaba viviendo en el mundo de los idiotas metomentodo...
  • Zevran: Me acabo de dar cuenta. Las sillas son demasiado altas. Las mesas están fuera de tu alcance. El mero hecho de utilizar los aseos debe de ser toda una lección de humildad.
  • Oghren: ¡No mido medio metro, estúpido chupa-nugs!
  • Zevran: ¡Y no hablemos de la luz! Después de la penumbra de Orzammar y de los Caminos de las Profundidades, me asombra que no estés todo el día guiñando los ojos.
  • Oghren: Es muy luminoso, eso lo reconozco.
  • Zevran: Y... ¡Ah! ¡No tener un techo sobre la cabeza! ¡Vivirás preso del constante miedo a caerte en ese cielo vasto e infinitamente abierto!
  • Oghren: Eh...
  • Zevran: ¡Un día estás viviendo en la tranquilidad de tu montaña y de pronto, de la noche a la mañana, se acabó! Sin nada salvo el espacio, sin nada que impida que te succione el vacío, sin nada que...
  • Oghren: ¡Basta! ¡Una palabra más y te trincho ahí mismo!
  • Zevran: Eres un soldadito muy, muy valiente, amigo mío.
───────
  • Oghren: No entiendo a los elfos. No os entiendo.
  • Zevran: ¿No? ¿Y qué es lo que no entiendes, amigo mío?
  • Oghren: Esos humanos... os esclavizan. Os... ¿Qué es lo que os hicieron? ¡Destruyeron vuestro hogar! ¡Dos veces!
  • Zevran: ¿Adónde quieres ir a parar, enano?
  • Oghren: Bueno, es que no lo entiendo. ¿Por qué no los... matáis a todos, simplemente?
  • Zevran: Por si no te has fijado, hay muchos más humanos que elfos.
  • Oghren: ¿Y? también hay cien humanos por cada enano, pero ¿a que a nosotros no nos ves de rodillas, limpiándoles las tuberías?
  • Zevran: Y lo dice una criatura que vive en un túnel.
  • Oghren: Lo único que yo sé es que los enanos nunca lo tolerarían. Cualquiera diría que a los elfos les gusta agacharse.
  • Zevran: Será eso, sí.
───────
  • Zevran: Creo que tengo un chiste para ti, mi buen enano.
  • Oghren: Pues no esperes que me ría.
  • Zevran: Un humano, un elfo y un enano van andando por un camino junto a un arroyo, y se paran para hacer pis.
  • Oghren: Vale. No va mal. Sigue.
  • Zevran: Al terminar, el humano saca un poco de jabón y empieza a lavarse las manos. "Los humanos hemos aprendido a ser limpios e higiénicos", les dice a los demás. El elfo empieza a coger unas hojas de los árboles y se limpia las manos con ellas. "Los elfos hacemos lo que nos ha enseñado la tradición y usamos lo que nos brinda la naturaleza". Y el enano, entretanto, se ha puesto ya los pantalones y está volviendo al camino. "Y a nosotros," les grita a los demás "nuestros antepasados nos enseñaron a no mearnos en las manos".
  • Oghren: Je. Se ve que conoces a los enanos.
───────
  • Oghren: De acuerdo. Supongo que no estás tan mal.
  • Zevran: Acabas de decidirlo, ¿no?
  • Oghren: Bueno, te he visto luchar. Podrías hacerlo peor.
  • Zevran: Viniendo de ti, eso es casi una propuesta de matrimonio.
  • Oghren: No te emociones. No tienes las cualidades que yo busco en una esposa.
  • Zevran: Teniendo en cuenta lo que le pasó a la última, me considero afortunado.
───────

(Si el Guarda tiene un romance con Zevran)

  • Oghren: Conque... eh... El jefe y tú, ¿eh?
  • Zevran: Si con "el jefe" te refieres a quien yo creo, sí, estás en lo cierto.
  • Oghren: Ah, mm. Vale. Que os vaya bien.
  • Zevran: Vaya, muchas gracias.
  • Oghren: Pero tal vez convendría que... ya sabes. Que fuerais más discretos.
───────

(Si la Guarda tiene un romance con Zevran

  • Oghren: Mmph. Tenía que irse con un elfo.
  • Zevran: ¿Quién?
  • Oghren: La guarda. Aquí todos estamos enterados.
  • Zevran: ¿Sí? ¿Y eso te pone celoso, mi recio amiguito?
  • Oghren: ¿Yo? ¡Ja! Lo último que necesito es otra mujer en mi vida.
  • Zevran: Una mujer es suficiente para ti, ¿verdad?
  • Oghren: Ja. Branka no tenía de mujer mucho más que yo. Poetisa de barbilla de cristal...
  • Zevran: Es sorprendente que nuestra hermosa guarda gris no te haya elegido a ti.
  • Oghren: Dímelo a mí.


Oghren Y Loghain[]

  • Oghren: ¿Y ahora qué, vamos a ser camaradas? ¿Compañeros de parranda? ¿Vamos a sentarnos alrededor de la fogata y a cantar juntos?
  • Loghain: No sé por qué, no siento ningún deseo de oírte cantar, enano.
  • Oghren: Ni se te ocurra pensar que eres uno de nosotros.
  • Loghain: Oh, no corréis ese peligro, te lo aseguro.


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