Dragon Age Wiki
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Ver también: Objeto: El filo de la noche

Texto del códice

¡Nunca se ha visto un zagal tan prendido de las hachas! Llevaba uno de esos puñeteros trastos allá donde fuera. Practicó día y noche hasta volver loca a su madre, vaya que sí. Aún cuando ya había sido completamente educado en la casta de los guerreros, se negó a empuñar armas más adecuadas. Decía que le gustaba sentir el tacto de las hachas y que no necesitaba nada más. Con los años, se gastó una pequeña fortuna en hacer que los herreros se las encantaran. ¡Y con qué desprecio las miraban los demás! Bueno, eso hasta que Beregrand le cortó la cabeza al rey Jegrek en la arena. Mal asunto fue ése, ya que Gundaar salió perdiendo con él. Y no me refiero al rey, precisamente.

—De Memorias de Gundaar, una recopilación de historias conservadas por el moldeato del reino perdido de los enanos

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